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Politica nacional

ELLOS O NOSOTROS

4 May , 2018  

El país se encuentra al borde del estallido. El gobierno de los empresarios dio rienda suelta a la sed de ganancias, profundizando la verdadera grieta, entre ricos y pobres, que viene de largos años y de todos los gobiernos anteriores.
Desde la semana pasada, los dueños del dinero fugaron del país casi 5000 millones de dólares, vaciando las arcas del Banco Central, al mismo tiempo que el dólar sigue subiendo y traslada ese aumento a los precios de la canasta básica y a todos los productos. Inflación y devaluación destruyen nuestros salarios.
Quienes tienen trabajo no llegan a fin de mes y se endeudan o buscan changas para sobrevivir, y quienes no lo tienen padecen las privaciones más amargas. La bronca se expresa en todas partes y de todas las formas, pero sobre todo en grandes luchas que recorren el país.
Sólo la traición y la complicidad de la burocracia sindical de la CGT, y las justificaciones políticas de las corrientes que critican al gobierno pero no llaman a un plan de lucha, le permiten al macrismo seguir adelante con el ajuste, los despidos y el ataque integral a la clase asalariada.
Las inundaciones recientes volvieron a dejar en evidencia el estado de precariedad y abandono de grandes sectores de la población trabajadora y la indolencia de los funcionarios. Los tarifazos son un verdadero robo para beneficio de un selecto grupo de empresarios amigos del presidente. Los despidos son un tributo al ajuste fiscal para pagar la deuda externa, al mismo tiempo que una persecución a batallones de vanguardia de la clase trabajadora como las y los compañeros del INTI. La salud y la educación pública resisten cierres, desguace, vaciamiento y tercerización.
Los empresarios y su gobierno pretenden destruir por completo el salario, los derechos, las conquistas y las libertades democráticas. Quieren despojarnos de todo y disciplinarnos a través de los despidos o los descuentos salvajes.
Pero la experiencia de las masas no parte de cero. Acumula algunas décadas de lucha, organización y movilización. Pese a la quietud de las dirigencias, marca su presencia diariamente en movilizaciones que hicieron pasar al olvido el protocolo Bullrich, como un fracaso en su intento de recuperar la calle por parte del Estado y sus fuerzas de seguridad. No pasó en vano el argentinazo del 2001, y en una situación como la actual, sobrevuela en la conciencia colectiva.
A Macri y su gobierno no le vamos a ganar con palabras. Hay que organizar un plan de lucha con medidas progresivas, con asambleas y plenarios, en lugares de trabajo y en barrios, por cada necesidad de nuestra clase, desde cada sindicato y organización, uniendo y coordinando la fuerza desde abajo hacia arriba, desembocando en el paro nacional y en una paralización general de las actividades hasta derrotar el plan de hambre.
Hay que reclamarle a las direcciones sindicales de la CGT y de las CTAs que lo llamen, pero no cruzarse de brazos a esperar que lo hagan. Debemos practicar la más amplia unidad de acción en cada sector y frente de lucha, para unir la fuerza de la clase trabajadora contra el gobierno ajustador. La máxima expresión de esa unidad de acción es el Paro Nacional, que debió continuar a la masiva movilización del 21 de febrero, que quedó como una medida aislada luego de la cual no hubo continuidad de nuevas acciones, permitiendo al gobierno que redoble el ajuste.
Llamamos a las y los trabajadores a tomar en sus manos la lucha, para que ellos, la minoría empresaria cuya sed de ganancias no conoce la sensación del hartazgo, sean derrotados por la fuerza unitaria, organizada y movilizada de la mayoría trabajadora.

Opinión Socialista. 4/5/18.



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