Comunicados de prensa

Muerte de Fidel Castro: DE LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA A LA RESTAURACIÓN CAPITALISTA.

27 Nov , 2016  

fidel-puebloMillones de trabajadores, campesinos, luchadores y militantes lloran por estas horas la partida de Fidel Castro, dirigente de la gloriosa Revolución Cubana junto al Che Guevara y Camilo Cienfuegos.
Respetamos los sentimientos de congoja, dolor y tristeza por la muerte del líder que encabezó la revolución de 1959, derrotando a Fulgencio Batista, dictador que había transformado a la isla en una colonia de los capitalistas norteamericanos, “un prostíbulo con ventanas al mar”, como dijera alguien que vivió esos tiempos.
En medio de la guerra fría, la gesta de “los barbudos” sin dudas estremeció a un capitalismo en crisis, cuyos eslabones débiles se rompían nada menos que a pocos kilómetros del territorio de la principal potencia imperialista, los EUA, abriendo un proceso revolucionario que recorrería el continente y marcaría a fuego a varias generaciones de militantes revolucionarios y antiimperialistas que dieron todo, y la vida misma, por construir una sociedad diferente, basada en el reparto igualitario del trabajo producido socialmente.
Sin embargo, este reconocimiento, así como el lugar que ocupará en la historia por haber hecho esta revolución, no nos hace olvidar la evolución de las ideas, las políticas y las prácticas que desarrolló, como haber adscripto al comunismo stalinista de la URSS, modelo que bien pudo haber sido evitado y no imitado.
Los sentimientos de dolor no pueden ocultar la necesidad de la crítica política honesta, ajena a la demonización promovidas por la prensa burguesa y sus periodístas ignorantes, una crítica pensada para un presente y un futuro que mantiene plena vigencia para las ideas y las estrategias revolucionarias.
Reivindicamos a las y los protagonistas de ese movimiento de masas revolucionario y las medidas socialistas de expropiación y planificación, que explican cómo un país sumido en el atraso y la dependencia colonial, pudo garantizar derechos sociales como la educación y la salud, que ningún país capitalista de américa pudo igualar, mucho menos Estados Unidos, la superpotencia de occidente que hoy se encuentra sumida en la incertidumbre por el futuro y afectada por la barbarie capitalista en su forma más brutal.
El trotskismo morenista, (corriente de la que venimos)al principio de la Revolución, pensó que lo ocurrido en Cuba se inscribía dentro de la política norteamericana de promover golpes militares contra los gobiernos latinoamericanos con los que tenía roces, como el Peronismo. Carecían de información acerca de lo que allí ocurría, y al poco tiempo se dieron cuenta que “los comandantes” encabezaban un proceso revolucionario acaudillando a las masas campesinas y de la ciudad, y que merecían todo el apoyo del trotskismo. Este apoyo no sólo fue declamado sino puesto en práctica a través de una brigada de militantes que viajaron a la isla encabezada por el destacado Vasco Bengoechea. Esta Brigada combatió en Bahía de Cochinos y sus combatientes fueron condecorados por el Che por el rol sobresaliente que jugaron. Hablamos desde ese lugar, reivindicando a la corriente que luego supo pasar en limpio la discusión política estratégica y táctica que por estos días se encuentra saldada.
El régimen político de partido único, calcado del Stalinismo, no puede ser defendido por las y los revolucionarios, así como la conciliación y todas las formas de “coexistencia pacífica” con el capitalismo. Las revoluciones centroamericanas, como la Nicaraguense y Salvadoreña, debieron ser promovidas, no frenadas en pactos (Contadora y Esquípulas) ajenos a las masas revolucionarias que habían tomado el camino de Cuba del 59, el de la revolución social.
No hablemos de la etapa posterior a 1990, cuando la dirigencia Cubana puso proa a la restauración capitalista en distintas etapas, proceso en el que intervino Juan Pablo II, como lo haría el Papa argentino recientemente, permitiendo que el capitalismo comience a retornar en todas sus formas.
La clase trabajadora cubana y mundial padecen hoy la crisis agravada y crónica del capitalismo, que no puede sino proveer hambre, guerras, destrucción del ambiente, de las fuerzas productivas, etc, En este sentido, los pueblos del mundo necesitan de la revolución para salvar a la sociedad del agotamiento del régimen de la propiedad privada.
La muerte de Fidel y el dolor de sus seguidores no cambia el hecho incontrastable de que Cuba está retornando al Capitalismo, abandonando el socialismo y no luchando por su continuidad.
El ejemplo que fue, dejó de serlo. Es la razón de existir de quienes quieran seguir el ejemplo del joven Fidel, y no del que condujo a Cuba a la restauración capitalista junto al PCC.

Opinión Socialista. 27/11/16

 

Escrito por adm1n



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