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Comunicados de prensa,Politica nacional

UN MAL PASO

10 May , 2015  

Sobre la política de la izquierda revolucionaria en las elecciones

La farsa electoral de los partidos y candidatos del régimen está en pleno auge. Ante la opinión pública, la “mayoría silenciosa”, se despliega un espectáculo obsceno. Millones de pesos se gastan en campañas, encuestas, medición de “figuras”, en un intento de instalar candidatos o aspirantes a ejercer el poder después del 10 de diciembre. El gobierno y sus opositores “se pelean para las cámaras”, aunque en los hechos todos defienden este sistema capitalista dependiente, y por lo tanto, los intereses de las clases que dominan la economía, la sociedad y la cultura.

Las condiciones de vida y trabajo de las masas están en franco retroceso. No hace falta más que mirar alrededor y observar las calles, los negocios, las estaciones, los lugares públicos, todos los días, para ver cada vez más familias trabajadoras sufriendo el agotamiento del mal llamado modelo.

Ni Scioli, ni Macri, ni Massa representan los intereses de las mayorías populares, sino a las grandes patronales concentradas. No está en sus planes eliminar el IVA a los artículos de primera necesidad, prohibir los despidos y las suspensiones, o destinar más fondos a hospitales y escuelas públicas dejando de pagar la deuda externa. Al contrario, se preparan para devaluar, para ajustar, para “racionalizar”, para achicar el gasto social, entre otras recetas clásicas, y por supuesto, se preparan para reprimir a las víctimas, que sin dudas saldrán a luchar cuando la ocasión se presente.

Ante un panorama semejante, caracterizado por una crisis de las instituciones y los partidos de las clases dominantes, es más necesario que nunca la unidad de las organizaciones obreras y de izquierda, para disputar a los partidos y candidatos de la burguesía con la mayor fuerza. Esto permitirá enfrentar con la mejor relación de fuerzas el ajuste que se prepara.

LISTAS DIVIDIDAS: UN MAL PASO

La decisión de los partidos del FIT, de participar en las PASO (Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias) con dos listas, divide las fuerzas de la vanguardia y constituye una capitulación a las reglas de juego impuestas por las instituciones del régimen, confundiendo a los sectores avanzados, desviando fuerzas y jugando al límite con el divisionismo, una enfermedad infantil que sólo puede recoger rechazo entre los trabajadores, que hasta el momento vieron con simpatía la existencia de una izquierda revolucionaria unida en el terreno electoral.

El FIT recoge un apoyo electoral que es histórico, consagrando representantes en Legislaturas, Concejos Deliberantes y hasta el Congreso Nacional. Esto, que es un dato positivo de la realidad, es al mismo tiempo un riesgo de adaptación, de electoralismo y de parlamentarismo contrarios a los intereses de la lucha de los trabajadores. Este riesgo es inherente a la participación electoral, ya que la burguesía, sus representantes, sus medios de comunicación y periodistas intentan doblegar a las organizaciones revolucionarias.

La clase trabajadora necesita que la izquierda actúe con el desprendimiento y la generosidad que solo pueden asumir los revolucionarios. Toda conducta divisionista, sectaria o autorreferencial genera desmoralización y no contribuye a forjar la unidad y la conciencia de clase necesarias. Por eso es importante que los partidos con personería reconocida por el Estado no pongan la legalidad por encima de la representatividad de organizaciones menores o referentes clasistas del movimiento obrero y popular.

La participación de las organizaciones revolucionarias en las elecciones no son un objetivo en sí mismo, sino un medio para fortalecer la relación de fuerzas que se entabla en la lucha diaria entre explotadores y explotados, por el salario, por los puestos de trabajo, por los derechos. Son las acciones de las masas lo que cambia la historia, y no las elecciones. Éstas deben estar al servicio de las luchas y no al revés.

Desde este enfoque, hacemos un llamado a los partidos del FIT a abandonar las prácticas políticas que han venido desplegando y a construir la unidad que los explotados y los oprimidos están reclamando a gritos para hacerle frente a la decadencia del capitalismo dependiente en todas sus formas, y en especial, a sus representantes políticos, a su régimen, a sus partidos. Asimismo, convocamos a la numerosa vanguardia independiente de la clase trabajadora que simpatiza con el FIT aunque no apruebe cualquier práctica, a fortalecer una política electoral no electoralista, que parta de agitar y propagandizar las propuestas, las ideas, el programa y los representantes de los trabajadores y sus luchas, inscribiendo esta batalla en una estrategia más de conjunto en la que buscamos cambiar la relación de fuerzas entre la clase obrera y los representantes de las patronales.

Escrito por adm1n



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