Sociedad

Monte Caseros: El pueblo toma terrenos y los buitres toman dólares

25 Sep , 2014   Video

Ésa es la realidad de la “década ganada”, en la que por un lado y sin ningún desparpajo las multinacionales y los organismos externos la “levantan con pala” y, por el otro el pueblo sumergido en uno de los más grandes flagelos como es el de la falta de vivienda y el escaso acceso a la tierra. Los propios indicadores oficiales dicen que en el país hay 10 millones de personas que tienen dificultado el acceso a viviendas dignas y que el déficit existente es de más de 3.800.000 viviendas.

Hundidos en esa realidad, y con las expectativas cerradas y un horizonte angustiante, miles de hombres mujeres y niños se lanzan diariamente a la ocupación de tierras para construirse viviendas. En la provincia de Corrientes se estima que hay más de 40 asentamientos. En uno solo de ellos, en el barrio Pirayui de la capital correntina, se cobijan 600 familias! El organismo provincial que debiera dar respuesta y cobertura al problema del hábitat (INVICO) no quiere, no puede y no sabe resolver la situación. Sus requisitos implican exigencias que, justamente las víctimas de la situación no pueden cubrir: sueldos en blanco y superiores a 5.000 pesos. Así en el último año de sorteo, el 70% de las inscripciones ha quedado fuera de la posibilidad de acceder a las pocas viviendas que el organismo construye. Los datos oficiales para Corrientes nos hablan de un déficit de 300 mil viviendas, pero el organismo en el último año pudo construir solamente 800! Y ni hablar del clientelismo, las facturas políticas y las prebendas que se han naturalizado en el circuito político de la provincia y hacen disminuir aún más la posibilidad del acceso a la vivienda.

En Monte Caseros, donde en los últimos 10 años el INVICO entregó 60 viviendas (con un déficit estimado de 3.000), 21 familias salieron a ocupar los terrenos de una empresa quebrada y que hace 35 años construyera el barrio aledaño a las 308 viviendas. Todos los parámetros de la crisis nacional se expresan también en esta ciudad que se ha ido agrupando de manera desigual en torno a la ribera y con profundas asimetrías: las seis manzanas más altas cerca del río albergan a no más de 30 familias pero las cuatro manzanas más bajas e inundables contienen a más de 120 grupos familiares. Esta disparidad expresa no solo una especulación inmobiliaria saldada a favor del sector más acomodado, sino también la anarquía demográfica que el estado no puede prever, resolver ni contener. Ante semejante realidad, familias de 20 a 35 años no han visto otra salida que ocupar pacíficamente e iniciar las construcciones de sus casas en el predio abandonado. Opinión  Socialista y la Coordinadora por los Derechos y la Justicia vienen acompañando un proceso para lograr el blanqueamiento de la situación y la necesidad de contar con todos los servicios de agua, luz y cloacas que una vivienda digna precisa.

Video: Entrevista a Guillermo Galantini (Canal Cinco Monte Caseros)



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